jueves, 5 de septiembre de 2013

El aprendizaje autónomo y el adulto

Hoy en día nos enfrentamos a una sociedad que cambia de forma constante y vertiginosa.  Los avances en ciencia y tecnología tienen grandes repercusiones en cada una de las esferas de la sociedad y la cultura, de allí que el conocimiento sea cada vez mayor, gracias a dichos avances y a su divulgación mediante las tecnologías de la información y la comunicación.  En este contexto, el hombre se ve en la necesidad de ir a la par con dichos conocimientos, que a diferencia de otras épocas permanecían “vigentes” por largas décadas. Frente a este hecho, es preciso adquirir nuevos conocimientos, que le permitan al hombre ser competitivo en esta sociedad.

En el marco de esa búsqueda de conocimiento y de nuevas competencias es que se hace evidente la andragogia, entendida como la disciplina que tiene como objeto de estudio la educación y el aprendizaje en el adulto  (Fernández, 2001), ya que a pesar de hablarse de educación, cuando se trata de los procesos de enseñanza-aprendizaje en el adulto, debemos ser conscientes de que no nos podemos referir en los mismos términos como cuando hablamos de niños o jóvenes adolescentes, ya que muchos factores, ya intrínsecos o bien extrínsecos, difieren de los procesos y por ende de los resultados que se puedan obtener.

Además de lo anterior, vale la pena señalar que el adulto, debido a sus múltiples roles tanto en lo laboral como en lo personal, opta por un tipo de educación que le permita flexibilizar su tiempo, con el que sienta que puede lograr un aprendizaje significativo y que se ajuste a sus propias condiciones, en las que él tenga autonomía y disciplina plenas, ya que por lo general son muchas las razones que lo motivan a iniciar un nuevo aprendizaje. Sin embargo, muchas veces estos adultos enfrentan el temor de no poder cumplir sus metas al no saber cómo regular su propio aprendizaje.  De allí la importancia de las instituciones que se encargan de este tipo de formación y de los tutores que cumplen un rol orientador y motivador mediante el acompañamiento al estudiante en este proceso.

Parte del éxito o del fracaso en esta tarea depende de que el alumno (adulto) pueda reconocer, adquirir y desarrollar un sinnúmero de estrategias de aprendizaje   y de habilidades de pensamiento que le permitan identificar su mejor estilo de aprendizaje y con ello pueda controlar  y autorregular no solo los aspectos operativos, sino también los que se relacionan directamente con su cognición y proceso de aprendizaje y desaprendizaje,  de tal forma que pueda evaluar su proceso y hacer los ajustes correspondientes para alcanzar con calidad y responsabilidad las metas que se ha trazado.



Aprender a aprender es uno de los primeros retos que deberá entender el adulto como clave del éxito para el desarrollo de un aprendizaje autónomo y eficaz en el que se reconozca como autor y protagonista principal y que aunado a sus propias motivaciones le permitirán llevar a cabo sus aspiraciones y la consecución de sus objetivos establecidos.

2 comentarios:

  1. Estimados tod@s. Evidentemente la educación y formación del adulto puede generar retos para quienes hacemos intervención en la oferta del servicio de educación. El trabajo es más arduo en razón a que el adulto debe llevar a cabo un trabajo en aprender a aprender y, lo más importante aprender a desaprender, debido a que traen unos paradigmas previamente encasillados de difícil cambio.

    Sea importante también resaltar que es una gran oportunidad para entrar a intervenir en este mercado tan grande. Pero más que mercado a poner en acción nuestra misión como orientadores en la formación de adultos socialmente responsables.

    Atento salsudo. OOM

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  2. Apreciada María

    Muy buena la entrada ya que sin duda el perfil de estudiantes EAN es adulto y presenta unas características que son muy específicas en cuanto a la realidad más cercana que les impele a elegir este tipo de formación profesional.

    Yo creo que esas habilidades ya las trae consigo lo que sin puede que sea parte de la función tutorial optimizarlas en beneficio de su propio aprendizaje. Es decir que tenga conciencia de sus potencialidades y de sus limitaciones reales para poder manejarse con éxito ante las situaciones de aprendizajes que les presentamos.

    La flexibilidad en el aprendizaje esta como digo en lo que expuse a Gonzalo en que en este proceso de aprendizaje autónomo el sujeto que aprende pueda elegir.

    Un abrazo!

    Prof. Mercedes

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